La importancia del plan B
Cada vez que afrontamos un cambio en la empresa por muy controlado que tengamos el proceso tenemos que tener en cuenta que algo puede salir mal. Es por esta razón que es necesario tener siempre preparado un plan B. En un entorno de producción lo ideal es que todos los sistemas estén funcionando siempre. Si por requerimientos de la empresa o por mejoras que queremos implementar vamos a realizar algún cambio siempre hay que prever que haremos si el proceso falla.
Y esto puede estar implementado con sistemas redundantes en nuestra empresa. Es decir, ¿por qué utilizar solo un procesador de textos si puedo tener dos? Es la teoría del dos mejor que uno. De casi todos los problemas que utilizamos podemos tener otra opción instalada en nuestro ordenador, que nos sirva en caso de fallo de la primera o como complemento a la misma.
Nuestro compañero Javier lo planteaba muy bien el otro día como gestión de datos y discos duros. ¿cuánto daríamos por tener los datos perdidos por un fallo de nuestro disco duro? Está claro que la redundancia de hardwaresiempre nos saldrá un poco más cara, pero también podemos llegar a un compromiso. ¿Tendremos un sólo disco duro de 1 TB o dos discos de 500 GB? Es en ese momento donde podemos pensar en la redundancia y como montaremos nuestro sistema.







